filosofía

cultura

Afrodita Desenmascarada cumple un año

Tomemos cada una de nosotras las riendas de nuestras decisiones. No permitamos que nos salven quienes nos utilizan como moneda de cambio en el mercado electoral. No caigamos en la queja y la lamentación, seamos proactivas, cada una a su estilo y en la medida que esté dispuesta, asumiendo la responsabilidad de nuestros actos y de nuestras omisiones.

democracia

Contra (todas) las dictaduras.

No va a ser por mi silencio por lo que las mentes más retorcidas asocien cualquier análisis frío con las pretensiones totalitarias de nadie. El análisis racional es posible pero no justifica el liberticidio. De igual manera comparar las dictaduras de derechas y de izquierdas es un despropósito. No hay defensa posible. Lo relevante es el recurso a la coacción estatal por parte de ambas facciones. Desde mi punto de vista: ni dictadura con opulencia, ni dictadura con libertades civiles.

filosofía

La vida en la autoconfirmación

En la era de la información instantánea, el ser humano ha cedido sus armas de pensar para dedicar su energía mental a la autoconfirmación. Enarbolamos la obra o el video de nuestro gurú favorito, en lugar de pensar por nosotros mismos y crearnos una opinión mesurada y concienzuda. Es más fácil: sólo hay que retuitear.

filosofía

La responsabilidad no vende

La responsabilidad no vende. A veces porque no se sabe qué es; a veces porque hemos abandonado la sana costumbre de reflexionar sobre nuestros actos; y, en otras ocasiones, cada vez más, porque hemos descubierto rutas de escape que nos permiten esquivarla.

feminismo

Todo es Estado puro

Si colgamos en la percha de la desidia nuestra voluntad y nuestro empuje y nos lanzamos en brazos de los políticos (que son los ocupantes de la nave del Estado) eliminamos de nuestro horizonte nuestra propia capacidad de superación.

cultura

Entre el ruido y el silencio

De lo que se trata es de ser virales. Absurdos, pero virales. Insustanciales, pero virales. Ofensivos gratuitamente, pero virales. Sin preocuparnos lo más mínimo por toda la filosofía y los valores que arrastran nuestras palabras, los conceptos que usamos y tiramos, pisoteando siglos de civilización.