Juana de Arco y el arcoiris

Casi en plena resaca de la primera vuelta, los dos líderes franceses han empezado la compra venta de favores, cargos y adhesiones para asegurarse la victoria en la segunda. Nicolas Sarkozy en Rouen, abraza al alcalde (cher Pierre) y se queja de la política de alianzas de la izquierda, cuando lo que debe hacer el... View Article

Casi en plena resaca de la primera vuelta, los dos líderes franceses han empezado la compra venta de favores, cargos y adhesiones para asegurarse la victoria en la segunda.

Nicolas Sarkozy en Rouen, abraza al alcalde (cher Pierre) y se queja de la política de alianzas de la izquierda, cuando lo que debe hacer el político es buscar el bienestar de todos, y no el bienestar del partido (¿dónde lo habré oído antes?). Sarkozy no va a buscar una mayoría artificial a costa de sus valores. No, señores. Él ha tomado el pulso de la gente que trabaja duramente y que tiene derecho a exigir un comportamiento distinto de los políticos. Hasta ahí podíamos llegar. Y de Bayrou, la mesita supletoria de la política francesa, alaba su moral en política.

Pero no acaba ahí la cosa. Alude a la mismísima Juan de Arco y afirma «la hemos abandonado, no porque nos avergoncemos de ella, sino porque nos avergonzamos de Francia, de su historia y de sus valores». Y añade enfervorecido «Jeanne, c’est la France!».

Segolène Royal por su parte abre las puertas a los centristas y promete, llegado el caso, llevar esa unión hasta sus últimas consecuencias en las Presidenciales. En cristiano: ministerio al canto. Las mujeres, ya se sabe, siempre templando, buscando los puntos coincidentes, colaborando… por La France, por los franceses, no vayan a pensar otra cosa. Segolène con sus colmillos afilados por decisión del asesor estético, pero presentes en espíritu, imagina una Francia en arco iris político, donde todos converjan buscando el bien común. Y por ello afirma que «va a juntar un equipo de hombres y de mujeres elegidos siguiendo el único criterio de sus capacidades, su entrega y su moral pública«. Toma ya.

Mientras tanto, François Bayrou y la «familia UDF» no caben en su alegría por los resultados obtenidos. Un 18’5% del total de votos conseguidos, en gran parte, en la provincia (o departamento) de Pyrenées-Atlantiques. En cristiano: como lo llaman los criminales de aquí, el País Vasco francés. Y el hombre está que le tiemblan las piernas: a ver, chicos, repitamos todos juntos «somos un partido independiente, no nos lanzaremos en brazos de nadie, nos mantendremos firmes«. A ver qué cae, supongo…

¡Cuánta moral por metro político cuadrado!¡Qué asco!

2 comentarios

  • Mary White dice:

    Me creo cualquier cosa de Segolène… recuerda cómo llegó a ser candidata. Eso da una señal de lo que está dispuesta a hacer.

  • BatibuSmith dice:

    Al cabo de diez minutos un contertulio recordaba un pequeño dato: las elecciones del domingo las ganó Sarkozy. Y las definitivas, también repetirá victoria.El silencio de los tertulianos indicaba una cosa por encima de las demás: habían hecho el ridículo.

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