Yo no soy una youtuber.

“Godivaciones no es un blog, es un fanzine“, me dice Ricardo Basurto, el amigo, el artista. Y me viene a la cabeza la imagen de los fanzines de los 80, de contenido musical, bastante underground, como Banana Split y otros. “Qué más quisiera yo“, pienso. Pero si nos atenemos a la definición, Godivaciones es un... View Article

Godivaciones no es un blog, es un fanzine“, me dice Ricardo Basurto, el amigo, el artista. Y me viene a la cabeza la imagen de los fanzines de los 80, de contenido musical, bastante underground, como Banana Split y otros. “Qué más quisiera yo“, pienso. Pero si nos atenemos a la definición, Godivaciones es un fanzine porque es una publicación no profesional. Sin más.

Llevo un tiempo pensando en una reconversión, y lo sabe Ignasi a quien le he preguntado más de una vez. Pero después de darle vueltas he decidido innovar radicalmente y seguir siendo quien soy. Yo no soy una youtuber. No quiero serlo. Podría, pero me divierte mas escribir, mucho más. Es como chapotear en los charcos, me sale solo. De lo que me apetezca: economía, filosofia de la libertad, de cosas personales, como cuando le dediqué un post al hijo de Dhavar, de mí misma, como cuando escribí sobre el miedo y la ausencia.

Lady Godiva se convirtió en Godivaciones por obra y gracia de un genio incomprendido, Ignacio Tomás, pero nunca ha perdido el vínculo con quién escribe, y por eso precisamente, muestra como soy: ecléctica. No es un blog de economía, ni de política, ni de literatura, ni será una publicación masiva jamás, ni se pretende. Pero es mi fanzine: humilde y libre. Libre de deudas. Godivaciones tiene de libertario, punzante e irreverente lo que yo misma. Y la novedad es que va a seguir siendo así y voy a escribir más. Mantengo mi artículo los miércoles en La Información y escribo de nuevo en Business Club de Loff.it regularmente. Pero vuelvo a mi casa.

Así que, hoy, después de dos años y un mes caminando a ciegas, Godivaciones se viste de largo, con dominio propio, un nuevo look diseñado, elaborado artesanalmente, puntada a puntada, por Ricardo Basurto y con los ojos llenos de ilusión. Sería una mala pécora si no dijera que en este tiempo me ha sostenido la mirada de Jaime y Carlota, la de Lulú Arias, la del propio Ricardo y todo Loff.it, la de mis compañeros de despacho, la de mis maestros, Carlos Rodríguez Braun el primero y principal, de mis amigos de aquí y allá (especial mención a mis brujas nacionales María y Eva, y a mis bravas trasatlánticas María, Cecilia y Gloria), Laura (personal branding advisor), Bertha, Agos… voy a dejar en el tintero mucha gente porque ya se sabe, algunos se te olvidan, otros no se pueden olvidar pero no se deben mencionar en público, otros no saben ni siquiera que te han ayudado sin querer. Pero el mensaje a quienes conocen la razon por la que dejé de “escribir bonito” y de ver los colores de la realidad es que sigo caminando y que estoy agradecida. Especialmente a quien me puso en el camino y se fue de repente, sin despedidas.

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